Doctor Who en La breve y maravillosa vida de Óscar Wao

Color azul TARDIS en la portada húngara de La breve y maravillosa vida de Óscar Wao

Color azul TARDIS en la portada húngara de La breve y maravillosa vida de Óscar Wao

¡Otra recomendación literaria para los fans de Doctor Who! (La primera: Doctor Who vs. Jorge Luis Borges)

Si eres Whovian y ‘llevas tu nerdería como un jedi lleva su sable láser’ o un Doctor su destornillador sónico, entonces tienes que leer La breve y maravillosa vida de Óscar Wao, de Junot Díaz.

El libro, que nos hace llorar y reír simultáneamente, tiene varias referencias directas a Doctor Who:

Óscar era un introvertido que temblaba de miedo durante la clase de gimnasia y miraba programas de televisión británicos bastante nerdosos como Dr. Who y Blake 7…

El Homeboy estaba, por primera vez en diez años sintiéndose renacer; nada parecía incomodarlo, ni sus estudiantes, ni que PBS hubiera cancelado Doctor Who, ni su soledad, ni la corriente sin fin de cartas de rechazo; se sentía insuperable, y los veranos en Santo Domingo… bueno, los veranos en Santo Domingo tiene su encanto propio, incluso para un nerd como Óscar.

De hecho, el personaje principal recibe su apodo después de ‘cometer el error de vestirse de Doctor Who’:

Harold comentaba, Tú no eres na dominicano, pero Óscar insistía con tristeza, Soy dominicano, dominicano soy. No importaba lo que dijera… Para Halloween, cometió el error de vestirse de Doctor Who y, de contra, estaba de lo más orgulloso de su disfraz. Cuando lo vi en Easton Street, con otros dos payasos de la sección de escritores, no podía creer cuánto se parecía a Oscar Wilde, el homo gordo, y se lo dije. Te ves igualito a él, lo que fue una desgracia para Óscar, porque entonces Melvin preguntó, ¿Óscar Wao? ¿Quién es Óscar Wao? Y ahí mismo fue: todos comenzamos a llamarlo así: Hey, Wao, ¿qué tú hace? Wao, ¿vas a quitar los pies de mi silla? ¿Y el colmo de la tragedia? Después de un par de semanas, el tipo comenzó a contestar.

Lee la descripción de las series que le gustaban. Es una buena descripción de Doctor Who, ¿no?

No había manera de distraerlo de ninguna película o show de TV o muñequito donde hubiera monstruos o naves espaciales o mutantes o dispositivos o cuestiones de destinos del día del juicio final o magia o bandidos malvados.

Además de Doctor Who, la novela también incluye un sinfín de otras referencias nerdosas, como:

Óscar siempre había sido un nerd –leía a Tom Swift, le fascinaban los comics y era fan de Ultraman– pero cuando entró en la secundaria, su compromiso con los géneros ya era absoluto. En esos días, mientras el resto de nosotros aprendíamos a jugar pelota contra la pared, a lanzar monedas y a pasarnos botellas de cerveza a medio tomar sin que nuestro padres lo advirtieran, él se daba banquete con lecturas de Lovecraft, Wells, Burroughs, Howard, Alexander, Herbert, Asimov, Bova y Heinlein, e incluso con los viejos que empezaban ya a decolorarse –E.E. “Doc” Smith, Stapledon y el tipo que escribió todos los libros de Doc Savage.

[Sobre Trujillo] Era nuestro Sauron, nuestro Arawn, nuestro propio Darkseid, nuestro dictador para siempre, un personaje tan extraño, tan estrafalario, tan perverso, tan terrible que ni siquiera un escritor de ciencia ficción habría podido inventarlo.

¿Quieres saber de verdad cómo se siente un X-Man? Entonces conviértete en un muchacho de color, inteligente y estudioso, en un ghetto contemporáneo de Estados Unidos. ¡Mamma mía! Es como si tuvieras alas de murciélago o un par de tentáculos creciéndote en el pecho.

¿Cuál es tu cita favorita de La breve y maravillosa vida de Óscar Wao? ¿Qué otros libros o cuentos le recomendarías a un fan de Doctor Who?