Herencia africana: Zully Murillo – La banda

Canción: Zully Murillo – La banda

País: Colombia

Género: Música tradicional chocoana

Temas: Cómo se celebraba el 20 de julio, Fiesta de la Independencia de Colombia, durante los años 30

Esta hoja de actividades se encuentra en el ebook Clozeline 2014.

Bienvenidos a una nueva edición de Herencia africana, un espacio para aprender de la cultura afrocolombiana a través de una conversación con Sham Selassie, quien comparte obras culturales con nosotros.

Recordarán que en la primera edición aprendimos sobre “Mi tumbao” de Alexis Play, que en su letra menciona a varios músicos del Chocó, entre ellos, a los Murillo, una familia de gran talento musical en el Chocó.

Entonces hoy seguimos la conversación con Sham Selassie, quien nos trae una canción de la maestra Zully Murillo. ¡Sham también tuvo la oportunidad de hablar con ella!

Introducción: Sham Selassie sobre “La banda”

Esta gran canción es del álbum Cuentos contados cantados, un álbum que recomiendo escuchar siempre detenidamente. Hay muchas canciones con hermosas historias, todas cantadas por la maestra Zully Murillo, acompañada por una selección de los mejores músicos del Chocó.

“La banda” es una historia que con la poderosa y a la vez dulce voz de la maestra Zully se hace tan clara como la descripción que ella misma hace de ese momento.

Nos cuenta sobre cómo se celebraba en los años 30, donde se reunían los mejores músicos del pueblo, los cuales compartían con las demás personas en un ambiente donde la armonía y los buenos modales reinaban. Eran tiempos de respeto, amabilidad y decencia, tiempos que nuestros pueblos piden a gritos hoy.

Como podemos ver, hoy la tolerancia ha desaparecido de la misma forma que el amor por lo nuestro, ese amor que solo se refleja cuando se defiende una fiesta de más de 300 años y no cuando de cuidar lo poco que tenemos se trata. Extrañamos tanto esos momentos de paz y felicidad en nuestra región del Pacífico (la verdad mientras escribo, escucho esa canción acompañada de esa guitarra y el redoblar de la requinta y la piel se me pone de gallina).

La maestra Zully representa ese inmenso talento que poseemos las personas del Pacífico, talento que llena de esperanza y regocija los corazones de todas las personas que escuchan su música, donde hay que hacer ese análisis de que todo puede volver a ser igual que antes, todo puede ser mejor.

Sham Selassie con Zully Murillo

Sham Selassie con Zully Murillo

Conversación: Sham Selassie con Zully Murillo

Luego de usar el transporte público de la ciudad de Cali (Mio), logro por fin llegar a la casa de la Maestra Zully Murillo, quien me recibió con un cálido saludo. Ella es una mujer con una energía muy bonita, de cabello blanco y hermosos dreadlocks, pequeña de estatura, pero inmensa en talento y conocimiento, cosa que ella con real humildad pone en duda. Lo que no sabe es del gran legado musical que deja con cada canción escrita por ella y cantada con su dulce y tranquila voz.

Dentro de lo mucho que hablamos pude ver en la Maestra Zully un ser con mucho que decir y mucho que contar. Sin embargo, les voy a compartir algo de esa charla tan interesante e instructiva que tuvimos en la cual no solo hablamos de música.

Sham Selassie: ¿Cómo se da la idea de la canción “La banda”?

    Zully Murillo: Todo inició de la frustración, de mi bautizo, a mí me gustaba la música, yo oía esa música y ese cuerpito de la niñita de 2 añitos se movía solito y entonces yo veo que van llegando los músicos y me puse contentísima porque esa era mi fiesta, ese era mi baile y yo empecé a bailar cuando la música sonaba cuando de repente, ¡a dormir! ¿Y yo por qué me llevan si es mi fiesta? Ya estaban llegando los viejos, yo me fui toda frustrada por no poder escuchar tocar la banda.

    Yo conté esa historia en la universidad en clases de español y les hizo tanta gracia, la profesora me dijo: “Zully, no siga más en matemáticas, véngase a idiomas, que esto es lo suyo. Mire su forma de escribir. Me presentaba a todas sus alumnos de idiomas: “Esta es ella que estudia matemáticas, pero la vamos a rescatar”. Enviaron a mi decano y a la psicóloga a que hablaran porque mi rendimiento en esas áreas era muy bueno… pero yo fui a estudiar matemáticas y eso hice.

    Desde esa época me quedó la idea de escribir esa canción y me tomó mucho tiempo retomar esa idea. Sin embargo, cuando inicié a escribirla, me puse a investigar con muchas personas y demás artistas que pudieran decirme nombres para ir agregando, pero eran demasiados y yo solo quería poner los principales y eso fue.

    La idea era mostrar y hacer un reconocimiento a los músicos de esa época, que eran los que animaban estos bailes. Se tenía una lista inmensa desde años atrás con ayuda del mismo Américo Murillo [padre de Zully] y en reuniones con otros músicos.

    Estos bailes eran organizados por grupos de amigas y los invitados eran seleccionados por ellas. No iba cualquiera. Hubo un baile violeta; las mujeres se vestían con estos colores y los hombres con algo que hiciera juego con el color escogido. Se arreglaba el salón y la casa con cadenetas de papel crepé, flores y lámparas.

    En esas épocas, la diversión era ir a ver esos bailes. Había una banda que se llamaba Jazz Band de Carlos Borromeo y los bailes iniciaban a las 8pm y terminaban a las 5am. En esos tiempos nunca había energía, así que tocaba con lámparas y mechones. Se tomaba Kola o gaseosa y se comía empanadas, jajaja [suelta una risa]. Todo esto se pagaba con la cuota que daban los invitados.

    Estas fiestas se realizaban en las casas de familias respetables de personas negras, familias como las de Don Lucio y Doña Simonita, Francisco Palacios y Basilisa Martínez, Fernando Martínez y su esposa Isabel, Francisco Cordoba, Manuelito Peña y Concha Pino. Había grupos de los llamados mulatos (que se creían blancos) de la “alta sociedad” que solo alternaban entre ellos y excluían de sus fiestas a los negros.

SS: [Ya que entramos al tema Afro se me ocurre preguntarle] Maestra, ¿qué opina del cabello Afro que se está usando mucho hoy?

    ZM: Ojalá y no sea moda. A mí me encanta que la gente no se avergüence. Es que casi que nos obligaron a ver las cosas así, que nuestro cabello es feo, cabello duro, que ser negro es feo. Entonces la gente buscaba como la aprobación. En nuestro pueblo, en nuestros lugares, nos llevaron a eso. Nos arrinconaron a que creyéramos eso.

Canción: Zully Murillo – Jugando


SS: Una de mis canciones preferidas es “Jugando”. Hábleme un poco de ella.

    ZM: jajaja. Esa es de una primita y es real. Mi tía Mayi la vistió, le puso unas moñotas, unos lazos, cinta, organza, zapticos blancos, boticas y la puso ahí, “No te vas a mover”, y se viene un aguacerito y la calle empantanada y todos estábamos jugando al quemao y correr. La muchachita se escapó y se fue a jugar. La llevamos vuelta barro, lazos chorreando agua, el cabello despeinado y ella feliz jugando con nosotros. [risas].

    Cuando me preguntan cuál fue la primera canción que compuso yo digo “Doña Mayi vea a su hija, vea que está empantanada como la vija” [risas].

[Nota del editor: Le preguntamos a Sham qué es vija. Dijo: “Vija es achote, que en el Pacífico se usa para dar color a las comidas. Ese polvo es achiote y la materia prima es la vija. El pantano o barro en el Pacífico es de ese color. Entonces, la niña se llenó de barro, pues llovía cuando se escapó de la casa a jugar, jajajajaja”.]

ZM: ¿Cómo ve la música del Pacífico de hoy?

    Yo opino que nos falta poder político y económico porque ¿cuáles son líderes que tenemos que están en el lado público? No tenemos, ni tenemos el poder económico. Los medios de comunicación han sido reacios en su gran mayoría a difundir la música de nuestra tierra. No nos han permitido ser líderes de nada, ni la izquierda ni la derecha, y menos en la delincuencia, ni en ese ámbito podemos.

¡Muchas gracias a Sham Selassie y a Zully Murillo! Nos vemos pronto en la próxima edición de esta nueva columna, Herencia africana.

Para escuchar la música de Zully Murillo, visita zullymurillo.com, donde se encuentran tres de sus álbumes.

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