8 ciudades: Valparaíso: Claudio Martínez

¡Bienvenidos a 8 ciudades, una propuesta alternativa para conocer la música y la cultura de las ciudades sede de la Copa América Chile 2015 a través de entrevistas a cantantes y bandas de cada lugar!

En este artículo hablamos con el trovador Claudio Martínez sobre Valparaíso y Viña del Mar. Su disco doble Las ideas tienen alas se puede descargar en portaldisc.

¿Cuál es su lugar favorito de Valparaíso y por qué?

    Resulta que Valparaíso, mejor dicho gran parte de la ciudad, ha sido nombrada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y muchos defendemos que esa calidad se debe principalmente al patrimonio intangible de su gente, de su historia de puerto principal del Pacífico en la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX (hasta la construcción del canal de Panamá), de sus historias, de su aire popular de fiesta y melancolía al mismo tiempo, de la nostalgia que está simbióticamente unida a su arquitectura.

    Por eso me gusta mi casa, la esquina de mi casa, la maravillosa vista de la bahía desde las alturas de las más altas poblaciones populares, el centro de la bohemia, los recovecos entre los cerros, las quebradas como si las casas de uno y otro lado de ellas se tocaran, aunque muchas veces son de muy dispar clase social y/o cultural.

    Entre todo esto no es fácil decidir. La magia en esta ciudad no es menos en uno u otro de estos lugares y el mar Pacífico que baña el puerto y salta entre rocas siempre presente como lágrima gigante. Valparaíso es una ciudad alucinante si la puedes mirar desde y hacia diferentes ángulos, tomando en cuenta que es una de las más pobres y descuidadas, y que ha sabido resurgir de muchas tragedias.

    Hoy se está considerando seriamente su calidad de ciudad turística, cultural y artística y tan especial que vienen a verla desde todo el mundo. Esperemos que eso traiga más posibilidades para quienes la habitamos.

La letra de “Fuerzas Violéticas” dice “de donde saco las fuérzicas pa’ seguir cantándico, la saco de la Violética y otros maéstricos”. ¿Cuál es su canción favorita de la Violeta? ¿Cómo influye su música? ¿Qué “otros maestricos” nos recomienda?

    Violeta Parra es fundamental para cualquiera que la escuche, la mire, la trate de entender, especialmente para los que hacemos canciones, poesía, especialmente para los que intentamos decir lo que nos pasa a los latinoamericanos. Por eso me atreví a nombrarla en una canción, a dedicarle ese estribillo y a poner todos esos maéstricos a su lado, pero sin nombrarlos. Sus canciones nos enseñaron a decir con la música de nuestras raíces lo que realmente significa vivir en este continente, sin extranjerismos ni miedo a tener nuestra propia identidad, así como lo hizo el argentino Atahualpa Yupanqui. Ambos nos dieron esa luz.

    Si hay que escucharla, recomiendo su último disco completo (Últimas Composiciones) donde muestra la contradicción de celebrar la vida, estamparla en poesía y música magistrales, simples y universales, totalmente originales y valientes, como toda su obra, y también a mostrar crudamente la realidad y la manera en que la afectó profunda y personalmente… al poco tiempo decidió dejarnos.

    Y los otros maéstricos pueden ser muchos e ir apareciendo y desapareciendo y reapareciendo. De mi país Chile podemos nombrar a Víctor Jara, Patricio Manns, Isabel Parra, Illapu, Osvaldo Torres, Roberto Parra, Inti.illimani, entre muchos otros contemporáneos. De Latinoamérica debo nombrar a Silvio Rodríguez como gran maestro, además de León Gieco, Charly García, Fito Páez, Pablo Milanés, Santi Feliú, Alfredo Zitarrosa, Daniel Viglietti, Gustavo “Príncipe” Pena, Jorge Fandermole, Chico Buarque, Caetano Veloso… españoles como Serrat y Sabina y claro… tantos otros actuales y/o anónimos que, como en la canción mía de la que hablamos, van acompañando y siguiendo a nuestra gran Violeta.

Claudio Martínez – Milagros

Si le gusta el fútbol, ¿cómo muestra su apoyo a los equipos locales y a la selección nacional?

    Me gusta el fútbol principalmente por la belleza de ver una gran jugada, un hermoso gol, una emocionante hazaña, un brillante pase.

    Sinceramente lo que lo hace parte de un negocio y del cruel y frío mercado terminó por decepcionarme.

    Fui un hincha fiel a ir al estadio en mi niñez y parte de mi adolescencia. Hoy no dejo de vibrar con los partidos de la selección y del club y los colores que heredé de mi familia, buscando siempre, insisto, en ver una bella y apasionante jugada.

    Todo se explica porque prácticamente cada día de mi infancia jugué alguna “pichanga”, como decimos acá, hasta que no se podía ver la pelota por la hora. Jugué en algunos clubes de barrio y gran parte de mis años universitarios los pasaba jugando fútbol, que es lo que más he disfrutado de este juego… ¡jugarlo! Y de verdad siempre he sido un buen goleador, aunque no me crean.

¿Qué plato típico de su región le gusta más?

    Por supuesto los mariscos son característica de una ciudad puerto y con mar, mariscal crudo o cocido, pescado frito (merluza), reineta frita o al horno, o directo de la concha con limón.

    Por las características especiales de Valparaíso, hay un plato típico que es la Chorrillana, que es una base de papas fritas con cebolla, huevo, salchicha, carne y chorizo bañándolas.

Plaza Descanso (subida Cumming), Valparaíso

Leímos que usted es de Viña del Mar y ahora vive en Valparaíso. ¿Qué relación existe entre estas dos ciudades? ¿Son más como hermanos o rivales?

    Son ciudades hermanas. Hay cierta diferencia en la topografía: Viña se compone de algunos cerros altos y largos en cambio Valparaíso son cerca de cincuenta cerros de diferentes tamaños muy pegados entre sí. Cada una tiene un centro turístico y comercial con borde costero.

    Se diferencian en términos turísticos y económicos. Valparaíso por ser puerto y ser una ciudad más pobre tiene características muy especiales e identitarias. Viña del Mar tiene más recursos, principalmente por el Casino Municipal y apuesta al turismo playero.

    Yo las quiero a las dos, a mi origen en ese cerro alto y popular en Viña del Mar, mi patria Miraflores Alto, y a mi actual y mágica Valparaíso, puerto que hace mucho me enamoró y en donde me siento en mi hogar.

    Hay algunas rivalidades, pero distan de ser a muerte como entre otras ciudades y clubes. A mí, por ejemplo, me gusta Everton de Viña y Wanderers de Valparaíso… se puede… yo puedo.

¿Cuál es un secreto local que casi no se conoce fuera de Valparaíso?

    Recomiendo sin duda dos bares amigos cercanos a mi casa, o sea que tienen de todos modos la categoría de “bar de la esquina”. Yo cada dos semanas toco el día jueves tardecito en la noche en El Canario, ubicado en calle Cumming, Valparaíso, un bar lleno de ideas, gente pensante, turistas de Chile y el mundo, pequeño y apretado, con la barra barata y dotada (algo importante en la idiosincracia chilena, el vino, la cerveza, el pisco, etc.) y muy buena onda, música en vivo cada jueves, muy recomendable.

    Y el otro es El Ritual, ubicado en calle Almirante Montt. Es un lugar con más afluencia de turistas y un tantito menos desordenado, con un grupo humano lleno de buena energía que se caracteriza por el buen ambiente y trato de sus trabajadores y trabajadoras y donde se hacen delicias vegetarianas y tragos especiales que han sido premiados, muy recomendable también. Yo soy muy amigo de ambos grupos de muy buena gente.

    Sin duda y de todas maneras Valparaíso es una ciudad inolvidable y difícil de dejar por su melancólica alegría.

Claudio Martínez – Salvador

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