Un poco del vals mexicano, parte 1
Friday, February 26th, 2010
Un poco del vals mexicano
(MÉXICO) Siempre es un lindo reto el pensar qué escribir en este espacio; por lo menos, cada mes me tomo un tiempo específico para buscar entre mis archivos musicales y poderles entregar algo de su total interés. En este caso, las cosas no fueron muy diferentes, me metí en mi archivo y de repente me encontré con una joya que quise compartirles de manera inmediata.
Como sabrán, en México se conmemorarán en este año dos fechas de suma importancia. El inicio de la lucha por independencia cumplirá 200 años el 16 de septiembre de 2010, y el inicio de la denominada revolución mexicana cumplirá 100 años el 20 de noviembre de este año también. Es a partir de esas dos fechas que se han realizado infinidad de comentarios y reflexiones. En algunos casos, la añoranza de aquellos años que se fueron es aún muy grande; quizá el ejemplo más grande sea con el de la conmemoración del 20 de noviembre.
Espero poderles publicar algo más amplio para septiembre y noviembre de 2010; como sea, no quería dejar de compartirles algo que me dio mucha gracia. En 1910 México celebró su primer centenario de vida (aunque realmente nos hicimos independientes el 27 de septiembre de 1821). Fue en esas celebraciones que encabezaría el odiado y amado Porfirio Díaz, presidente de México en ese entonces, que se realizaron desfiles, bailes, inauguración de monumentos y demás. Ese era el México al estilo Europa, con un toque francés y con una clase alta acomodada que parecía devolverle al país los años añorados de la corona española.
La anécdota curiosa es cuando un amigo que conoce que ando metido en el rollo de las conmemoraciones de este año, me preguntó de manera muy inocente si habría, como en 1910, un enorme baile en pleno Palacio Nacional (el que fuera el palacio virreinal y por mucho tiempo también la residencia presidencial). Ese baile congregó solo a la clase alta de aquella sociedad que estaba a punto de estallar en una revuelta desorganizada y violenta que conoceríamos con el tiempo como la revolución mexicana. El porfiriato (como se le denomina a la dictadura de más de 30 años de Porfirio Díaz) es un tiempo al que se le atacó mucho, pero sin querer, ha sido siempre una época añorada.
Es por eso que ya entrando en el tema, les presento 4 melodías que acompañaron a aquella sociedad mexicana. El vals, uno de los géneros musicales más apreciados por Don Porfirio Díaz, tuvo un crecimiento importante que les compartiré en la primera de dos entradas relacionadas al tema. ¿Me acompañan? ¡Vámonos al porfiriato! Tiempo de la bella época mexicana; tiempo en el que México estallaría sin rumbo alguno…
Caressente
Vals de Ricardo Castro (1864-1907), músico originario de Durango, que fue sin duda uno de los personajes más admirados de la época porfiriana. Compuso diversas obras, entre las que destacan varias óperas de las cuales algunas se han perdido partituras de manera completa. Como figura inmediata del porfiriato, al ganar el movimiento revolucionario, la obra de Castro no ganó muchas simpatías por su inmediata relación al régimen de Don Porfirio. Caressante, obra que les presento, es quizá su obra más representativa al lado del vals Capricho.
Alejandra
Este vals corresponde al sinaloense Enrique Mora (1876-1913), trabajo que realizó por ahí de 1907. Detrás de esta maravillosa obra, se encuentra la leyenda de Rafael Oropeza, que en la ciudad de Pericos, Sinaloa, fue atraído por una bella mujer llamada Alejandra Ramírez. Oropeza de inmediato encantado por la finura de esta mujer, pidió a Mora que escribiera este vals; el final es digno de telenovela, pues Alejandra nunca aceptó a Oropeza y terminó casándose con otro hombre. Se dice que Alejandra continuó bailando muchas veces aquel vals que la haría inmortal.
La Golondrina
La Golondrina de Narciso Serradell Sevilla (1843- 1910) es quizá una de las melodías más tocadas en mi país. Este compositor veracruzano, que gozó de una vida envuelta de aventuras, compuso en 1862 esta maravillosa obra. Escrito en una época oscura de mi país, justo cuando el ejército francés invade tierras mexicanas, Serradell vivió en carne propia la amargura de ver a su patria mancillada. Se dice que al ser prisionero de los franceses (ya que se enlistó en el ejército mexicano), salió del país y sus amigos entonaban la melodía que él mismo había compuesto. Otro rumor habla de que esta melodía sonó al ser desterrado el propio Porfirio Díaz de una tierra a la que nunca más volvería.
Sobre las olas
No se preocupen si se sorprenden como yo al enterarse que esa melodía que tanto escuchaban, fue precisamente compuesta por un mexicano en 1888. Se trata del vals sobre las olas de Juventino Rosas (1968-1894). Juventino nació en Santa Cruz, Guanajuato, y además de ser un extraordinario compositor, fue también un excelso ejecutante del violín. Se dice que compuso esta bella obra al ver los manantiales de un sitio en la ciudad de Mexico, que le inspiraron a esta melódica tonada que lo convertiría en todo un clásico de la historia musical mexicana.
—Enrique Figueroa Anaya
Nota del editor: Wow, ¡me encantó acompañarlo al porfiriato! Le agradezco este artículo muchísimo y por seguir nuestra colaboración. Este artículo me fascinó y aprendí muchísimas cosas. Me ayudó a entender con mayor claridad el ambiente de esta bella época mexicana.
¿Qué piensas tú del artículo? ¡Dime en los comentarios! Y por supuesto, vótalo ahora mismo porque es artículo maravilloso.








