

(Eduardo Hughes Galeano, escritor uruguayo)
Acabo de encontrar este cuento interesantísimo escrito por el periodista uruguayo Eduardo Huges Galeano entitulado “Celebración de la fantasía”. Aunque sea corto, me conmueve mucho, recordándome del poder la imaginación y también del gran privilegio que tenemos nosotros los maestros de inspirar a los más pequeños, o más bien, el intercambio de inspiración que ocurre entre los maestros y los niños.
En el relato, el narrador, casi sin pensarlo, enciende la imaginación de unos niños pobres que viven bajo condiciones lamentablemente escasas de fantasía y llenas de realidades terribles. Pero, a su vez, los niños sorprenden al narrador con lo que pueden hacer ellos después de haber recibido ese empujito hacia la fantasía.
Celebración de la fantasía (por Eduardo Hughes Galeano)
Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, por que la estaba usando en no sé que aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.
Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitos cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quién una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaba los que pedían un fantasma o un dragón.
Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro del suelo me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:
-Me lo mandó un tío mío que vive en Lima -dijo.
-¿Y anda bien? -le pregunté.
-Atrasa un poco -reconoció.
Después de leerlo, me pregunto qué “aburridas anotaciones” me hayan distraído de esa maravillosa “celebración de la fantasía”. También pienso en esta cita del famoso poeta español Gustavo Adolfo Bécquer: “El que tiene imaginación, con qué facilididad saca de la nada un mundo”.
Además de las 15 palabras que he traducido abajo, el cuento tiene un montón de vocabulario interesante y poético. Les animo que busquen algunas de estas palabras a solas, como los nombres de los bichos o los adjetivos que describen las manos de los niños.
¿Cuál es tu reacción personal al cuento? ¿Te pareces más al narrador o a los niños? ¿Celebras la fantasía diaramente o te ocupas sólo en lo cotidiano? ¡Dime en los comentarios!
15 palabras:
el intercambio de inspiración – the interchange of inspiration
escasas de fantasía – short on fantasy
llenas de realidades terribles – full of terrible realities
enclenque – sickly
haraposo – raggedy
una lapicera – a pen
aburridas anotaciones – boring notes
se corrió la voz – the word spread
de buenas a primeras – suddenly
bichos – little creatures
un reloj – a watch
andar bien – to keep good time (with respect to a watch)
atrasar – to be slow, lose time (with respect to a watch)
lo cotidiano – the normality of day-to-day life